Cultura
Todos tenemos un tóxico en nuestro interior
A veces rechazamos a la gente “tóxica” por qué creemos que son diferentes a nosotros. Curiosamente, el dicho, “entre gustos, no hay disgustos” no es del todo cierto, y el hecho de que nos gusten cosas distintas, a veces es lo que más genera distanciamiento entre las personas.
Creemos fielmente que siempre vamos a ser tóxicos para alguien, pero quién carajos dijo, que eso estaba mal.
Ser tóxico es sinónimo de ser apasionado con algún tema, sea ser muy estudioso y a veces enfocarse bastante en nuestras metas y dejar otras cosas de lado. O ser demasiado interesado por el bienestar de los demás, dejando de lado al nuestro.
Creemos que aceptar que somos así de “Tóxicos”, es el primer paso para que nuestro amor propio crezca en el tiempo, y que contribuya a la construcción de sueños y cumplimiento de nuestras metas.